martes, 6 de noviembre de 2012

Historia.



Sentada en el vagón del tren te veo entrar entre la multitud.
A pesar de que hay varias personas contigo, noto como todo se alumbra cuando pasas a mi lado.
Dejo el libro en mi regazo y te sientas frente a mí. Al verte no puedo evitar sonreír...

Te observo un instante, no sé si sabes que eres perfecto.
Veo que miras hacia la ventana y bostezas. Te pones los cascos y nuestras miradas se cruzan, así que miro a otro lado ruborizada.
Aún sonrojada abro mi libro y simulo que leo. Te vuelvo a mirar por encima del libro y veo que estás riendo. ¿Te has dado cuenta de que no puedo parar de mirarte?
Tan sólo soy una chica que lee historias de amores imposibles, una chica como otra cualquiera en este tren...
No quiero que este viaje acabe nunca, no quiero irme y no verte más, pero todo para.
Cierro el libro, me levanto dispuesta a irme y de pronto alguien me agarra de la mano. Veo que eres tú...
 Dices que lo sientes, pero que no has dejado de pensar en mí nada más entrar en el tren...  Y entonces sonrío, siento que no puedo ser más feliz. :)

No hay comentarios:

Publicar un comentario