domingo, 22 de julio de 2012

Sueños

Era un abrazo cálido. Yo apoyaba mi cabeza sobre su pecho y respiraba tranquila.
Me aferraba a él y  le rodeaba con mis brazos, me sentía confortada. Ese era mi sitio, en ese abrazo.
Era realmente feliz, pero quería ver su rostro, así que alcé la mirada para verle y... No tenía.
No abrazaba a nadie, simplemente a un cuerpo sin rostro. Era un abrazo... vacío. Nadie me lo daba.
Desperté de inmediato, solo era un sueño. 
Tenía ganas de llorar, pero no fuerzas para hacerlo así que volví a cerrar los ojos y dejé que ese sueño se perdiera.
No tener quien te de un abrazo de verdad... uno en el que te sientas tan bien, deja un gran vacío. 
Odio soñar, soñar esas cosas imposibles. Pero, sin embargo, los sueños es en el único sitio que me siento bien realmente. Aunque no sean reales...

No hay comentarios:

Publicar un comentario